Por alguna razón.... recolecté algunos hermosos manifiestos y decálogos cinematográficos que iniciaron movimientos que sacudieron a la industria con sus películas irreverentes, frescas y, sobre todo, libres. Con uds. un poco de historia de las últimas 5 décadas sobre la organizada resistencia cinematográfica contra el regimen ortodoxo de las viejas escuelas opresoras, ¡larga vida a la nueva carne!:
El fracaso del cine convencional alemán desplaza por fin la base económica a una de las posiciones intelectuales generalmente desestimadas. De este modo, el Nuevo Cine tiene la posibilidad de llegar a vitalizarse. Cortometrajes alemanes de jóvenes autores, directores y productores, recibieron en los últimos años- un gran número de premios en los festivales internacionales y fueron reconocidos por parte de la crítica internacional. Estas obras y sus consecuencias demuestran que el futuro del cine alemán está en aquellos que han demostrado hablar un nuevo lenguaje cinematográfico. Como en otros países, también en Alemania el cortometraje se ha convertido en escuela y campo experimental para el largometraje. Nosotros manifestamos nuestra pretensión de crear un Nuevo Cine alemán. Este Nuevo Cine necesita nuevas libertades. Libertad frente a los convencionalismos usuales de la profesión. Libertad con respecto a las influencias de socios comerciales. Libertad con respecto a la tutela de ciertos intereses.
Nosotros tenemos, con respecto a la producción del Nuevo Cine alemán, ideas concretas de tipo intelectual, formal y económico. Estamos dispuestos a soportar riesgos económicos en común.
El Viejo Cine está muerto. Creemos en el Nuevo.
Oberhausen, a 28 de febrero de 1962.
Manifiesto del New American Cinema Group
Si el New American Cinema ha sido hasta ahora una manifestación inconsciente y esporádica, creemos que ha llegado el momento de reunirnos. Somos muchos -y el movimiento está alcanzando proporciones significativas- y sabemos qué debe ser destruido y qué preservado.
Nuestra rebelión contra lo viejo, oficial, corrupto y pretencioso es fundamentalmente ética, lo mismo que en las otras artes en la América de hoy -pintura, poesía, escultura, teatro-, sobre las cuales han estado soplando vientos renovadores durante los últimos años. Nuestra preocupación es el hombre y lo que le ocurre. No somos una escuela estética que encierra el realizador dentro de un molde de principios muertos. Creemos que no podemos confiar en los principios clásicos, ya sea en el arte o en la vida.
1. Creemos que el cine es una expresión personal indivisible. Por tanto, rechazamos la interferencia de productores, distribuidores e inversores hasta que nuestro trabajo esté listo para ser proyectado en la pantalla.
2. Rechazamos la censura. Nunca apoyaremos ninguna ley de censura. No aceptamos reliquias tales como el permiso de exhibición. Ningún libro, obra de teatro o poema, ninguna pieza de música necesita permiso de nadie. Iniciaremos acciones legales contra los permisos y la censura de films, incluyendo aquellos de las oficinas aduaneras de Estados Unidos. Los films tienen el derecho de viajar de país a país, libres de censores y de las tijeras de los burócratas. Estados Unidos debería tomar la iniciativa en un programa de libre tránsito de films de un país a otro.
¿Quiénes son los censores? ¿Quién los elige y califica como tales? ¿Cuál es la base legal de la censura? Éstas son las preguntas que necesitan ser contestadas.
3. Estamos buscando nuevas formas de financiación, estamos trabajando en la reorganización de los métodos de inversión, estamos estableciendo las base de una industria fílmica libre. Un cierto número de inversores ya han colocado dinero en Shadows, Pull My Daisy, The Sin of Jesus, Don Peyote (de Harold Humes), The Connection, Guns of the Trees. Estas inversiones han sido hechas sobre la base de una participación limitada, como es costumbre en la financiación de las obras teatrales de Broadway. Una cantidad de inversores teatrales han entrado en el terreno de la producción de films de bajo costo en la Costa Este.
4. El New American Cinema está aboliendo el mito «presupuesto» y demostrando que se pueden hacer buenas obras internacionalmente vendibles, con un montante que va desde 25.000 a 200.000 dólares. Shadows, Pull My Daiy y The Little Fugitive lo prueban. Nuestros presupuestos realistas nos liberan de estrellas, estudios y productores. El realizador es su propio productor y, paradójicamente, films de bajo costo rinden un margen más alto que films de elevados presupuestos.
El bajo costo no es una consideración puramente comercial: está de acuerdo con nuestras creencias éticas y estéticas, y en directa relación con lo que queremos decir y cómo lo queremos decir.
5. Tomaremos una posición contraria al sistema de distribución actual, a la política de exhibición. Hay algo que está decididamente mal en todo el sistema de distribución de films y ya es hora de destruirlo. No es el público el que impide que se vean obras como Shadows o Come Back, Africa, sino los distribuidores y los dueños de las salas. Es un hecho lamentable que nuestras obras deban estrenarse en Londres, París o Tokio antes que puedan llegar a nuestras propias pantallas.
6. Planeamos establecer nuestro Centro Cooperativo de Distribución. Este trabajo ha sido confiado a nuestro miembro Emile De Antonio. El New York Theatre, el Bleecker St. Cinema, el Art Overbrook Theatre de Filadelfia son las primeras salas que se nos han unido, comprometiéndose a exhibir nuestras obras. Conjuntamente con el Centro Cooperativo de Distribución iniciaremos una campaña publicitaria para preparar el clima para el Nuevo Cine en otras ciudades. La American Federation of Films Societes será de una gran ayuda en este trabajo.
7. Ya es hora de que la Costa Este tenga su propio festival, que deberá servir como lugar de encuentro para el Nuevo Cine de todo el mundo. Los distribuidores puramente comerciales nunca harán justicia al cine. Lo mejor del cine italiano, polaco, japonés y de gran parte del moderno cine francés son completamente desconocidos en este país. Tal festival atraería la atención de los exhibidores y el público sobre estas obras.
8. Aunque comprendemos perfectamente los propósitos e intereses de los sindicatos, encontramos injusto que las demandas sobre un trabajo independiente con un presupuesto de 25.000 dólares sean las mismas que las que se hacen sobre un film de 1.000.000 dólares. Nos reuniremos con los sindicatos para elaborar métodos más razonables, similares a los que existen off Broadway, un sistema basado en el volumen y naturaleza de la producción.
9. Nos comprometemos a separar un cierto porcentaje de nuestros beneficios para crear un fondo que será utilizado para ayudar a nuestros miembros a terminar sus films o a servir de garantía ante los laboratorios.
Al reunirnos queremos dejar bien claro que hay una diferencia básica con organizaciones tales como la United Artists. No nos reunimos para hacer dinero: nos reunimos para hacer films y crear el New American Cinema. Y lo vamos a hacer con el resto de América, junto con el resto de nuestra generación. Creencias comunes, conocimientos comunes, una ira común e impaciencia nos unen, y también nos une con los movimientos de Nuevo Cine del resto del mundo. Nuestros colegas en Francia, Italia, Unión Soviética, Polonia o Gran Bretaña pueden confiar en nuestra determinación. Como ellos, hemos tenido suficiente de la Gran Mentira, en la vida y en las artes. Como ellos, no estamos solamente por el Nuevo Cine: estamos por el Nuevo Hombre. Como ellos, estamos por el arte, pero no a expensas de la vida. No queremos films falsos, pulidos y «bonitos»: los preferimos toscos, sin pulir, pero vivos; no queremos films «rosas»: los queremos del color de la sangre.
Manifiesto del Dogma 95
DOGMA 95 es un colectivo de cineastas fundado en Copenhague en la primavera de 1995.
DOGMA 95 tiene como fin formal luchar contra ciertas tendencias del cine actual.
¡DOGMA 95 es un acto de sabotaje!
En 1960, ¡ya era suficiente!. El cine estaba muerto y pedía su resurrección. ¡El fin era justo, pero no los medios!. La nouvelle vague no se atrevía a ser más que un pequeño oleaje que iba a morir en el río convirtiéndose en lodo. Los eslóganes de individualismo y libertad hicieron nacer obras durante algún tiempo, pero nada cambió. La ola fue pasto de los más voluntariosos, así como de los directores. Pero nunca fue más fuerte que aquellos que la habían creado. El cine antiburgués se hizo burgués pues había sido fundado sobre teorías que tenían una percepción burguesa del arte. El concepto del autor, nacido del romanticismo burgués, era entonces... ¡falso! ¡Para el DOGMA 95 el cine no es algo individual!
Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor, el resultado será la democratización suprema del cine. Por primera vez, no importa quién es el que hace las películas. Pero, cuanto más accesibles se hacen los medios, más importante es la vanguardia. No es algo accidental por lo que la vanguardia tiene connotaciones tecnológicas. La respuesta es la disciplina... debemos ponerles uniformes a nuestras películas, porque el cine individualista será por definición decadente.
DOGMA 95, para levantarse en contra del cine individualista, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el voto de castidad.
En 1960, el cine había sido cosmetizado hasta su muerte, por así decirlo. La tarea suprema de los cineastas en decadencia es volver loco al público. ¿Es de esto de lo que estamos tan orgullosos? ¿Es esto lo que nos aportan los 100 Años? ¿Ilusiones para mostrar las emociones?... ¿Un abanico de supercherías elegidas por cada cineasta individualmente?
Previsiblemente el drama se ha convertido en el becerro de oro alrededor del cual todos bailamos. Hacer que la vida interior de los personajes justifique el argumento es demasiado complicado, y no es arte auténtico. Ya que, anteriormente, nunca las películas artificiales y las acciones superficiales recibieron toda la atención. El resultado es estéril. Una ternura ilusoria, un amor de ilusión.
¡Para DOGMA 95 una película no es una ilusión!
Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor : elevemos los cosméticos a Dios. Utilizando la nueva tecnología, cualquiera en todo momento puede lavar los últimos restos de verdad en un abrazo mortal a las sensaciones. Las ilusiones son todo lo que una película puede esconder.
DOGMA 95 se levanta contra el cine de ilusión, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el voto de castidad.
Voto de castidad Dogma 95
Juro que me someteré a las reglas siguientes, establecidas y confirmadas por:
- El rodaje debe realizarse en exteriores. Accesorios y decorados no pueden ser introducidos (si un accesorio en concreto es necesario para la historia, será preciso elegir uno de los exteriores en los que se encuentre este accesorio).
- El sonido no debe ser producido separado de las imágenes y viceversa. (No se puede utilizar música, salvo si está presente en la escena en la que se rueda).
- La cámara debe sostenerse en la mano. Cualquier movimiento -o inmovilidad- conseguido con la mano están autorizados.
- La película tiene que ser en color. La iluminación especial no es aceptada. (Si hay poca luz, la escena debe ser cortada, o bien se puede montar sólo una luz sobre la cámara).
- Los trucajes y filtros están prohibidos.
- La película no debe contener ninguna acción superficial. (Muertos, armas, etc., en ningún caso).
- Los cambios temporales y geográficos están prohibidos. (Es decir, que la película sucede aquí y ahora).
- Las películas de género no son válidas.
- El formato de la película debe ser en 35 mm.
- El director no debe aparecer en los créditos.
¡Además, juro que como director me abstendré de todo gusto personal! Ya no soy un artista. Juro que me abstendré de crear una obra, porque considero que el instante es mucho más importante que la totalidad. Mi fin supremo será hacer que la verdad salga de mis personajes y del cuadro de la acción. Juro hacer esto por todos los medios posibles y al precio del buen gusto y de todo tipo de consideraciones estéticas.
Así pronuncio mi voto de castidad.
Copenhague, Lunes 12 de marzo de 1995.
En nombre de Dogme 95,
Lars von Trier - Thomas Vinterberg
Decálogo de Raúl Perrone
1) Filmar con una sola cámara
2) Cagarse en el formato: si lo que tenés para decir no se sostiene en VHS, tampoco se va a sostener en Beta, en Super 8, en 16, ni en 35mm.
3) Utilizar muchos exteriores para no discutir con el director de fotografía (y además para ahorrar luz).
4) Utilizar sonido directo. Si es muy bueno, ensuciarlo.
5) Tirar una sola toma, en caso extremo dos.
6) Trabajar con actores y actrices creíbles, con músicos de rock y siempre con cuatro o cinco vecinos.
7) El equipo técnico no debe superar las diez personas.
8) El rodaje durará como máximo, ocho días.
9) Grabar la música en un porta-estudio, si pasa algún carro o ladra un perro, mejor.
10) Pase lo que pase, terminar la película
Decálogo Digital
Un manifiesto por un cine filipino
Film is dead. It is dead as long as the economy is dead, when public taste and creativity are dead, when the imagination of multi-national movie companies is dead. At millions of pesos per film production, there is not going to be a lot of happy days for the genuine filmmaker, the true artist who wants to make movies, not brainless displays of breasts and gunfire.
But technology has freed us. Digital film, with its qualities of mobility, flexibility, intimacy, and accessibility, is the apt medium for a Third World Country like the Philippines. Ironically, the digital revolution has reduced the emphasis on technology and has reasserted the centrality of the filmmaker, the importance of the human condition over visual junk food.
Film is dead. Please omit flowers.
I.
Economics: A minute of celluloid film including processing costs around P1500. A minute of digital film costs around P3. Do the math. A galaxy of difference.
II.
The only way to make a film is to shoot it. Shoot when you can. Do not delay. If you can finish everything in a day, why not? Sloth is the enemy of the Muse. The shadow filmmaker has now run out of excuses.
II.
Your digital camera will not turn you into an instant Von Trier, Figgis, or Soderbergh.Your attitude towards filmmaking should be that of an amateur: half-serious, playful, light, not heavy, thus without baggage. There are no mistakes. The important thing is you learn.
III.
Utilize all elements within your resources. If you have a knack for music, score your own soundtrack. If you have writing skills, craft your own screenplay. If you have money, invest in gear. If you have none of the above, make sure you have good friends.
IV.
Work within a minimized budget, cast, crew, location, and shooting schedule. Artificial lighting is not a necessity. The story is king. Everything else follows.
V.
Work with what you have. Release the bricoleur within.You are not a studio. Accept your present condition. Start here.
VI.
Forget celebrities. Fuck the star system. Work only with those who are willing to work with you, and those who are dedicated to the craft. Avoid pretentious hangers-on with hidden agendas. Use a lie detector if needed.
VIII.
Work with humble, patient, passionate, and courageously creative people. Ignore people who are the opposite.
XI.
If you are alone, do not worry. Digital technology has reduced the crew into an option, rather than a must. Making a film by yourself is now possible. The past is dead. Those who do not change will die.
X.
Create first, criticize later. Take care of the quantity. God will take care of the quality - that is, assuming you do believe in God. A filmmaker makes films, period.
In the name of the revolution,
Khavn